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MEMORIA

- No renunciar a los principios que dieron vida a la FELAP.

- No haber aceptado el fin de la historia y de las ideologías.

- No claudicar en la lucha por un periodismo al servicio de la justicia social, una verdadera democracia y la libertad de nuestros pueblos.

- No callar nunca ante la barbarie neoliberal y los atentados contra la libertad de prensa y expresión y el libre ejercicio de nuestra profesión.

- Denunciar siempre los atropellos patronales, los crímenes mafiosos y todas las violaciones a los derechos humanos.

- Exigir en todo foro internacional el respeto a la actividad periodística, reclamado la preservación de puestos de trabajo y fuentes de trabajo; frente al facilismo cómplice de quienes admitieron y admiten que la modernidad de la globalización implica, inevitablemente, cortar el hilo por lo más débil: los trabajadores.

- Proponer que los avances tecnológicos se constituyan en una posibilidad de desarrollo igualitario y no en un arma de dominación en manos de los dueños del dinero.

- Defender la identidad plural de nuestras organizaciones, convencidos de que una verdadera democracia se cultiva incentivando la participación y el cotejo de ideas.

- Revindicar el valor de la organización de los periodistas-trabajadores de prensa, por encima de las concepciones individualistas y beleidades elitistas
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1995 - 1996


La simple cronología de actividades desarrolladas por nuestra organización a lo largo de los últimos cuatro años de gestión, sería por sí sola suficientemente elocuente de lo mucho que se ha hecho en la búsqueda de mejorar la profesión periodística y la vida de quienes la ejercemos. Sin embargo, si esa cronología no fuera analizada dentro del contexto económico, político, social y cultural de este tiempo, cometeríamos un grave error: el de suponer que la dinámica de la FELAP podría haberse dado por fuera de la realidad vivida en una Latinoamérica cada día más angustiante.
Desde el VII Congreso -celebrado a mediados de octubre de 1995 en Buenos Aires- hasta la fecha, la FELAP no ha dejado de estar presente en ninguna cita en la que se debatieran los graves problemas que atraviesan los periodistas. Mucho menos cuando hubo que denunciar y repudiar toda práctica injusta contra los trabajadores de prensa, llevada a cabo por distintos factores de poder.
Ya en Buenos Aires el VII Congreso y el III Encuentro Iberoamericano de Periodistas, que precedieron a la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, nos señalaban con acierto el camino a transitar. O, para mejor decir: el camino a continuar. Entre otras cuestiones, indicamos entonces que "en un proceso de salvaje acumulación de capital en pocas manos, los periodistas-trabajadores de prensa y sus organizaciones, al igual que las mayorías sociales, viven en el desempleo, el pluriempleo y la subocupación, además de ver restringida una verdadera participación en la llamada sociedad de la información".
Con un mensaje convocando a la unidad de todos los trabajadores de prensa, pocos días después del VII Congreso, participamos en Oruro, Bolivia, del Congreso de la Federación de los Trabajadores de la Prensa de Bolivia y del Seminario Internacional OIP-FELAP.
Allí subrayamos, además, lo dicho en los primeros meses del año 1996, durante el Encuentro Internacional sobre Derecho a la Información, realizado en San José, Costa Rica, y que formó parte de la "Declaración de San José": (...) "la libertad de expresión y el derecho a la información son derechos que caracterizan el desarrollo democrático de las sociedades contemporáneas".
Conscientes, siempre, de que la lucha de la FELAP es la fiel expresión de los avances y retrocesos de las luchas de sus organizaciones miembros, en abril del '96 se hizo la primera reunión del Comité Ejecutivo que fuera electo en Buenos Aires.
La sede de las sesiónes de tres días fue la ciudad de Metepec, Estado de México y allí se acordó, con carácter de prioridad, intensificar los trabajos que permitieran una mayor agilidad y fluidez en el intercambio de información entre nuestras organizaciones.
Se coincidió en que era necesario actualizar el mapa gremial, profesional y político de la FELAP sobre la base del aporte que cada organización hiciera; describiendo el tipo de conflicto en cada país y las medidas que las organizaciones adoptaban según sus particularidades.
Asimismo, se asumió el compromiso de confeccionar un banco de datos capaz de responder rápidamente a cualquier requerimiento de información sobre temas tales como: alcance de la concentración de medios de comunicación por país; cantidad de medios escritos y audiovisuales en cada país; condiciones de trabajo de los periodistas; índices de desempleo en prensa; cantidad y característica de agresiones sufridas.
Tal exigencia de índole organizativa fue respondida de manera dispar por las organizaciones. Déficit que, en aras de la sinceridad, es achacable sólo a quienes nunca cumplieron con el trabajo encomendado.
En la misma ciudad de Metepec, en las fechas indicadas, la FELAP, con el apoyo de la UNESCO organizó el Seminario sobre Prensa Comunal y Rural: Democracia y Participación. Asistieron destacados periodistas, investigadores y profesores universitarios y las exposiciones fueron mayormente críticas al modelo neoliberal.
Antes de concluir abril se asistió al Curso-Taller para periodistas de Centroamérica y el Caribe, actividad desarrollada en El Salvador y promovida por nuestra organización junto con la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA). Los temas analizados fueron: globalización económica y comunicación; identidad de los trabajadores; crisis y recomposición del colectivo de trabajo y el papel del periodista en la sociedad actual. Del encuentro, además de los periodistas centroamericanos y caribeños, participaron los colegas y estudiantes de comunicación del país anfitrión.
En mayo, la FELAP fue invitada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a conmemorar el Día de la Libertad de Prensa en la sede de Buenos Aires, donde la organización presentó una ponencia de fuerte tono contra el neoliberalismo, la concentración monopólica de los medios de comunicación y los regímenes laborales abusivos aplicados por las empresas periodísticas.
En junio se participó de la Asamblea Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde denunciamos los atropellos y violaciones que en materia laboral se cometían por parte del empresariado salvaje en toda la región. Denunciamos también que la extendida modalidad de contrato a tiempo no sólo precarizaba el trabajo hacia el interior de las empresas, sino la calidad profesional y por consiguiente la información a la sociedad.
En julio la FELAP estuvo presente en la Convención Nacional del Colegio de Periodistas de Venezuela.

Es de importancia señalar que en todo momento y en la misma medida que las organizaciones informaron en tiempo y forma, la FELAP siguió con atención distintos conflictos laborales y aquellas situaciones extremadamente graves en las que diferentes colegas fueron víctimas de amenazas, agresiones y asesinatos.
Por lo tanto, la política integral de nuestra organización no se limitó únicamente a promover debates y reflexiones; se ocupó, además, de problemas delicados de nuestra profesión, jaqueada por la arbitrariedad del poder y la creciente impunidad con que cuentan quienes despiden periodistas de sus fuentes de trabajo, y quienes los amenazan, agreden y matan por encargo.
Debates, denuncias, exigencias y propuestas tendientes a democratizar la vida de nuestras sociedades, caracterizaron el rol de la FELAP durante estos cuatro años.
En ese marco, de resistencia a un modelo económico, político y social injusto, la Federación conmemoró en junio de 1996 su vigésimo aniversario de vida, con diversas actividades en distintos países.
También se estuvo presente en la VI Cumbre Iberoamericana, que se hiciera en Santiago de Chile y en el documento entregado a los Jefes de Estado y de Gobierno se reiteró la demanda a las Naciones Unidas para que convocara a una Conferencia Mundial de las Comunicaciones.
La finalidad del reclamo consistía en poner en el centro de la discusión entre trabajadores, empresarios y gobiernos, los impactos negativos de una revolución informática atada exclusivamente a los intereses de los poderosos.


1997
Periodistas desempleados, precarizados, asesinados

En mayo, en ocasión de la reunión anual del Comité Ejecutivo, efectuada en la sede del Círculo de Periodistas de Bogotá, Colombia, la declaración de la FELAP, hecha pública a través de la prensa de ese país, sostenía: "que las nuevas tecnologías y la revolución informática, en sí mismas, no significan progreso, en tanto los importantes logros en esos campos no sirvan al interés del conjunto de la sociedad".
Y se agregaba: "que quienes violentan el derecho a la información menoscaban los más elementales derechos humanos". También se remarcó "que de los quinientos cincuenta y cuatro crímenes y desapariciones de periodistas en el curso de los últimos veinte años, Colombia encabeza la triste y dramática lista".
Una lista que no cesó de crecer con el advenimiento de las "democracias" surgidas tras años de padecer sanguinarias dictaduras militares.

Ardua ha sido -sigue siendo- la tarea de la FELAP por dar respuesta a uno de los temas más críticos de este tiempo, cuando se ha naturalizado dramáticamente la idea de que la vida no vale nada.
En su documento final, el Comité Ejecutivo dejó explícita la necesidad de seguir bregando por el fortalecimiento de la FELAP y la realización de actividades destinadas a estrechar la relación de los periodistas con otros actores sociales, en la lucha por la paz y una verdadera democracia con justicia social. Al mismo tiempo que se identificaba al desempleo -del orden del dieciocho por ciento promedio en nuestra actividad- como una situación de grave deterioro económico y profesional de los trabajadores de prensa.
A fines de junio se participó del Foro Iberoamericano sobre el tema Comunicación e Información para la Democracia, realizado en Caracas, Venezuela. La organización estuvo a cargo de la UNESCO y contó con los auspicios del ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela y la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado. Y en el mes de setiembre, organizado por la FENAJ, el Sindicato de Periodistas Profesionales y la FELAP, compartimos el Primer Encuentro de Cinefotoperiodismo del Mercosur, efectuado en Brasilia.
Como FELAP convocamos, junto al Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, los días 31 de octubre y 1 y 2 de noviembre al IV Encuentro Iberoamericano de Periodistas, en Porlamar, Isla Margarita. Se volvió a reclamar la convocatoria a una Conferencia Mundial de la Comunicación y de la Información y se hizo una fuerte denuncia contra los asesinatos y otras agresiones a los periodistas. Se exigió respeto al derecho de nuestros pueblos a recibir una información veraz y se denunció nuevamente a la globalización económica y sus políticas neoliberales como limitantes de las libertades generales de expresión e información, y en consecuencia del libre ejercicio de la profesión.

1998
No hay Democracia Informativa sin Democracia Económica

Con el recrudecimiento de las políticas de ajuste económico aplicadas por la gran mayoría de los gobiernos latinoamericanos, los problemas de los trabajadores en general, y de los periodistas en particular, fueron en aumento. Muchas de las organizaciones profesionales y gremiales que pertenecen a la FELAP se enfrentaron a enormes dificultades y a mayores exigencias. De igual manera la FELAP.
Sin embargo, esto no paralizó las actividades de nuestra Federación. En marzo estuvimos presentes en Lisboa, junto a colegas de España y Portugal y de diferentes países latinoamericanos de habla española, así como de paises africanos lusoparlantes, en el Primer Encuentro de Periodistas de Lenguas Ibéricas. Primer encuentro que estuvo organizado por el Sindicato de Periodistas de Portugal.
En abril asistimos al III Encuentro Iberoamericano Mujer y Comunicación, celebrado en La Habana, del que participaron dirigentes de medios de la prensa escrita, radial y televisiva, investigadoras, especialistas y representantes de agrupaciones periodísticas y centros de información. Del debate tomaron parte colegas de República Dominicana, México, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Argentina, Alemania, España, Puerto Rico, Jamaica, Uruguay y Cuba.
Durante el mismo mes, más precisamente el día 14, en Ginebra, Suiza, denunciamos ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la sistemática violación a los derechos humanos de los periodistas vivida en la región a raíz de la imposición de un sistema económico y social injusto y la impunidad que favorece el accionar de quienes amenazan y matan a periodistas. Allí repudiamos, una vez más, el bloqueo a Cuba que, entre otras agresiones contra todo un pueblo, acosa y ataca la actividad de los profesionales de la prensa cubana.
Organizado por la FELAP y con apoyo de la UNESCO, realizamos los días 22 y 23 de mayo el Seminario sobre Seguridad del Periodista en Misión Profesional, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Donde nos movilizamos con los trabajadores de la prensa de dicho país, bajo la consigna "De las Redacciones a la Calle" en demanda de mayor libertad y justicia social. En la citada ciudad y en las fechas señaladas se celebró, además, una nueva reunión del Comité Ejecutivo, acordándose el plan de acción para el año y el apoyo a actividades previstas en Ecuador, Argentina, República Dominicana y Cuba.

Sin declinar en denuncias contra despidos de periodistas de diversos medios de comunicación; repudiando amenazas y atentados a la libertad de prensa y reclamando a los gobiernos mayor responsabilidad para favorecer el libre ejercicio de nuestra actividad, la FELAP se hizo oír respaldando en todo momento a sus organizaciones afiliadas. Muchas de las cuales vivieron enfrentadas a situaciones sumamente adversas y cada vez más condicionadas económicamente.
Bajo el lema: "No hay Democracia Informativa sin Democracia Económica" auspiciamos, en el mes de setiembre, con la ONU, la regional latinoamericana de la OIP y la Secretaría de Cultura del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires, el Primer Congreso Mundial de Comunicación, organizado por la UTPBA.
Del encuentro participaron más de seis mil periodistas y estudiantes de comunicación, delegaciones de organizaciones gremiales y profesionales de Latinoamérica: México, Uruguay, Cuba, Paraguay, Chile, Ecuador, República Dominicana, Puerto Rico, Colombia, Bolivia, Perú y Guatemala; de Europa: España, Italia, Portugal y Alemania; de Asia, Canadá y Estados Unidos.
También estuvieron presentes e intervinieron en los debates: el director regional de la UNESCO, Alejandro Alfonso; el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y el colega Hernán Uribe, presidente de la Comisión de Investigación de Atentados a Periodistas (CIAP).
A las jornadas asistieron destacados juristas; médicos; docentes; dibujantes; artistas; deportistas; organizaciones barriales y de derechos humanos.
La FELAP convivió allí, durante tres días, con cuarenta y cinco mil personas que asistieron a debates, exposiciones fotográficas, programas radiales y televisivos, manifestaciones artísticas y fuertes pronunciamientos contra la concentración monopólica de la economía y de los medios de comunicación. La FELAP promovió así, junto a la UTPBA, una actividad de enorme significación política y social, que no reconoce antecedente alguno a nivel mundial. El hecho de que cuarenta y cinco mil personas se sintieran convocadas a participar de un encuentro de comunicación "de la gente, con la gente y para la gente" explica por sí mismo la trascendencia e importancia que tiene vincular cada día más a nuestras organizaciones con la sociedad. Cuestión que incomoda a los grandes propietarios de los medios de comunicación, quienes profesan una muy particular idea sobre la democracia política e informativa.
La prueba de ello fue que las principales empresas periodísticas y el denominado "periodismo independiente" no hicieron, salvo contadísimas excepciones, mención ninguna a la masividad de las jornadas, ni al tipo de discusión dada.
Posteriormente -mes de octubre- días antes de la VIII Cumbre Iberoamericana, sostuvimos el V Encuentro Iberoamericano de Periodistas en Póvoa de Varzim, Portugal. Convocados por el Sindicato de Periodistas de Portugal y la FELAP, organizaciones de periodistas latinoamericanos, españoles y portugueses tras analizar la realidad laboral y profesional del periodismo hicieron un pronuciamiento, que fuera entregado luego a los mandatarios participantes de la Cumbre. Se reclamó, entre otras cuestiones, que sea reconocido el interés público de la profesión periodística; que los periodistas puedan aprobar sus códigos de ética como garantía de su derecho al rigor profesional; que se garanticen también los derechos de autor y otros puntos relativos a la soberanía nacional.
Junto con el Comité Internacional de la Cruz Roja auspiciamos y participamos del Primer Encuentro Mundial de Corresponsales de Guerra, organizado, en noviembre, por el Instituto Internacional José Martí y la UPEC. Del mismo participaron colegas de veinticuatro países, bajo el lema "Quienes han vivido la guerra, defienden la paz".
Es de vital importancia, como quedó señalado al principio de esta Memoria, tener presente que los esfuerzos de nuestra Federación por permanecer vigente, proponiendo y respaldando actividades destinadas a reflexionar sobre una realidad angustiante, se hicieron sobreponiéndonos a enormes condicionantes económicos. Sin embargo, a pesar de los obstáculos, la voluntad de lucha y el compromiso de reflexionar y actuar pudieron más que los escollos objetivos, e inclusive mucho más que las intencionalidades políticas de aquellos que nunca han dejado de apostar a nuestro debilitamiento o desaparición.


1999
Una conducción colectiva, con prioridades estratégicas

La FELAP, invitada por la UNESCO, participó en marzo del Encuentro de Propietarios y Directores de Estaciones de Radio y Televisión de América Latina para una Cultura de Paz, que tuvo lugar en Panamá. Allí coincidimos con los puntos de vista de los representantes de estaciones de radio y televisión de carácter popular y universitario, condenando las políticas de los grandes propietarios y monopolios de la información electrónica. En la declaración final se recogieron los criterios de la UNESCO, conciliados con la mayoría de los participantes de emisoras públicas y de interés social.

Conjuntamente con la Asociación de Periodistas Profesionales, el Colegio Dominicano de Periodistas y el Sindicato de Periodistas de la República Dominicana, la FELAP organizó en abril, en República Dominicana el Seminario Internacional de Periodismo y Democracia en América Latina: Globalización e Integración Regional. Fueron expositores con charlas magistrales, el presidente del país anfitrión, doctor Leonel Fernández; los Premios Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel y el presidente de la FELAP, Luis Suárez. Tanto los dos Premios Nobel como el presidente de la FELAP fueron condecorados con la Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Gran Cruz Placa de Plata, mediante decreto del Presidente de la República.
Las disertaciones contaron con una concurrencia de aproximadamente mil quinientas personas, en su mayoría periodistas, y acorde con el tema considerado se hicieron serios cuestionamientos a la fuerte concentración mediática que caracteriza el proceso de globalización y regionalización, signados por una brutal concentración económica en pocas manos. Cabe consignar que en el marco de las actividades dispuestas se llevó a cabo un acto de alto contenido emotivo, al rendirse homenaje a los periodistas asesinados en la República Dominicana.
Por otra parte, el Comité Ejecutivo mantuvo un nuevo encuentro de trabajo y resolvió encargar al Comité Reducido de la organización la realización de una reunión preparatoria del VIII Congreso de la FELAP y del VI Encuentro Iberoamericano de Periodistas. Estipulándose que dicha reunión se hiciera en el mes de junio en La Habana.

En mayo participamos de la Conferencia Internacional sobre Medios de Comunicación en el Marco de la Reforma del Estado, organizada por la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía. El encuentro tuvo como sede la Cámara de Diputados de México y ante parlamentarios y colegas de la prensa reiteramos nuestros planteos sobre la necesidad de democratización de los medios y que las reformas del Estado deben contemplar taxativamente el derecho a la información del conjunto de la sociedad.
Consecuente con una política de prioridades estratégicas establecidas en el VII Congreso celebrado en el año 1995, nuestra Federación dio sentido pleno al funcionamiento colectivo y no abandonó nunca la lucha por una mayor democratización de los medios de comunicación; reclamando a los gobiernos que asumieran efectivamente acciones tendientes a impedir la conformación de monopolios. Tampoco se renunció a exigir al poder político y judicial que creara condiciones favorables para terminar con la impunidad, campo propicio de atentados contra la vida de los periodistas. Ni se hizo silencio cada vez que los empresarios arrojaron trabajadores de prensa a la desocupación.

Dando cumplimiento a lo acordado por el Comité Ejecutivo que sesionó en República Dominicana, el presidente de la FELAP, Luis Suárez; el vicepresidente, Eduardo Orozco; el secretario general, Juan Carlos Camaño; el vicesecretario general, José Rafael Vargas y el tesorero, José Dos Santos, se reunieron en junio en la ciudad de La Habana con el presidente de la Unión de Periodistas deCuba. Con vistas a ultimar detalles referidos a la convocatoria al VIII Congreso de la FELAP y el VI Encuentro Iberoamericano de Periodistas a realizarse los días 11-12 y 13 -14 de noviembre de 1999, en La Habana, Cuba, se resolvieron aspectos organizativos y responsabilidades a cumplir por el Comité Reducido con antelación a las fechas citadas. Entre otras, el envío a todas las organizaciones miembros del temario que formará la base de debate del futuro Congreso, como así también las ponencias de apoyo para la discusión en las distintas comisiones de trabajo.

Con posterioridad a la reunión mencionada, la FELAP asistió, los días 19, 20, 21 y 22 de agosto, al Congreso del Colegio de Periodistas de Chile, brindando total respaldo a los colegas chilenos en sus demandas gremiales y profesionales.
El 20 de setiembre, invitados por el Servicio de Paz y Justicia que preside el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, participamos, en Buenos Aires, de un encuentro, convocado bajo el lema "Jubileo 2000: Por el no pago de la deuda externa". En setiembre -días 24 y 25-, convocado por nuestra organización y el Centro Regional de la OIP, se realizó en La Habana un seminario preparatorio del VIII Congreso de la FELAP, cuyo tema principal fue "El papel de los Periodistas frente al modelo neoliberal". El encuentro contó con la presencia de representantes de nuestras organizaciones de periodistas de México, El Salvador, Puerto Rico, República Dominicana, Panamá, Nicaragua, Costa Rica, Honduras y Cuba. Además, durante los meses de setiembre y octubre mantuvimos reuniones de análisis, de cara al VIII Congreso con dirigentes de organizaciones miembros de la FELAP y otras que asistirán al Congreso en calidad de observadoras. Nos reunimos con la FENAJ de Brasil; el Sindicato de Prensa de Paraguay y con las organizaciones de Perú y Bolivia. Todos los encuentros mencionados se llevaron a cabo en Buenos Aires, en la sede de la UTPBA.
Conforme a lo actuado en estos últimos cuatro años y al respeto por la digna historia de la FELAP y a las luchas de resistencia libradas por todas nuestras organizaciones, bien vale redoblar los esfuerzos para mantenernos de pie.
Por mucho que debamos mejorar, es de importancia resaltar que no hemos bajado los brazos, ni hemos dejado de hacer lo esencial frente a las políticas dominantes: denunciar las injusticias y trabajar por la unidad de los periodistas.

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